|
Fue el título de una reciente entrevista con Sandra Sandhya Klein, de la Escuela de Graduados de Educación de Harvard, publicada por un medio local, donde resalta que hay que tomar conciencia de que el educador del siglo XXI debe educar para lo desconocido, que es la nueva visión para transmitir conocimientos.
Cuando Sandra hace referencia al término desconocido evocamos un escenario donde todo puede ser real y que para vivir en él se requiere de una preparación previa para adecuarse a los cambios de forma rápida y sin contratiempos, ya que esto pudiera significar una limitación para alcanzar los objetivos planeados en tiempos establecidos.
Hoy por hoy, por ejemplo, la tecnología presenta en cuestión de segundos novedades y tendencias que empiezan a redefinir la vida del hombre y de los negocios; sin embargo algunos todavía son reacios y escépticos a dichas situaciones, que exigen una reinvención integral de la propia persona y empresa de forma constante para una adecuada asimilación de los procesos e innovaciones, ya sean de índole tecnológico o de otros sectores del mercado.
Pieza clave en esta realidad es la educación. Hace poco hablábamos del proyecto “Huascarán”, que debía conectar a los centros educativos del interior del país con el mundo a través de esa revolucionaria herramienta de la modernidad que es la Internet. Es verdad, la era de la información nos ha tomado aún sin todas las armas listas para enfrentarla y de alguna forma sentimos el vértigo de vivir en ella sin entenderla del todo.
Es en este sentido, los esfuerzos conjuntos que se encuentran realizando las instituciones públicas y privadas, tanto del sector educación como de Tecnologías de la Información y Comunicaciones (TIC´s), en crear un marco para que los educadores y educandos piensen de forma flexible, crítica y autónoma, y utilicen las herramientas adecuadas para enfrentar los desafíos del siglo.
Cierto es que nuevos tiempos traen consigo nuevas oportunidades, pero también nuevos riesgos. Ahí están los tratados de libre comercio; se sabe que una vez que las compuertas comerciales del mundo se abran de par en par y los aranceles no existan más, nuestras empresas nacionales, grandes y pequeñas, tendrán que estar obligatoriamente al día con las nuevas tecnologías de la información y sistemas, tan igual como sus pares de Norteamérica y Europa pues serán competidores directos.
La tecnología avanza cada minuto de una manera desembocada creando nuevas oportunidades a cada paso (Google, Facebook, YouTube entre otros o países como la India son muestras célebres). Sistemas que parecían el non plus ultra de su especie han quedado desfasados a los pocos años. La PC que compramos hace 5 años ya casi no nos sirve. Lo único que no caducará ni pasará de moda, lo único que no se tornará obsoleto ni será permeable al ataque de un virus, lo único que podremos cargar siempre en ese misterioso disco duro que es el cerebro, es el aprendizaje continuo. El papel y lápiz, el libro, nunca pasarán de moda, sino que irán de la mano con las nuevas realidades, con la Internet y con las nuevas quimeras que el hombre se encargará de conquistar.
|